Un final deseado
Escrito por Dante | Escrito en Las mejores historias de e-Roles | Escrito el 26-11-2009
Tags: Historias, Narración
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… En esa despejada y calurosa noche de primavera ambas siluetas se encontraban reposadas expectantes sobre un enorme anuncio publicitario, el cual encaraba de frente el auto-cinema, una postura bastante cómoda para mirar películas gratis, para el común de la gente inasequible pero para Extraño y Niño, los 30 metros de altura no eran un obstáculo para nada infranqueable. Los pies de Extraño colgaban hacia el vació mientras que Niño se encontraba abrazando sus propias piernas en una postura cómoda para sus cortas extremidades.
- Ni si quiera es un estreno, la he visto cientos de veces… por… - Comento Niño.
- Si lo se y yo también la he visto no cientos… miles de veces… – dijo Extraño interrumpiendo la pregunta de Niño.
- Bien entonces ¿por qué quieres verla de nuevo? – Pregunto el curioso aprendiz.
- Solo calla y ve la película… - Dijo seriamente el maestro.
Fue esa noche cuando Niño sin quererlo y más aun sin asumirlo durante los últimos minutos de esa trillada película recibió una de las lecciones que a la larga seria de las más dolorosas de su existencia. Fueron 160 minutos que le mantuvieron con la duda de ¿Por qué Extraño quería que viera esa película?, ¿Qué tenia de especial?, ¿Acaso ocultaba un mensaje? Mil y un preguntas pasaban por su mente, hasta que esta misma no resistió y durante los últimos minutos del film…
- Para que quieres terminar de ver la película?… – pregunto el joven.
- Quiero ver el final… - El extraño respondió sonriente.
- Pero si sabes como termina… - Dijo el confundido Niño.
- Pues por eso… quiero ver si cambia… - respondió con seguridad el maestro.
- Los finales no cambian, ¡es imposible ya están hechos así de fábrica! - Exclamo algo enojado el pequeño.
- No… Los finales los construyes tu… y si depositas fe en que será el mismo que ya conoces, ese final tendrás… ten siempre la esperanza que este será como tu quieres que sea… quizás algún día… esto se cumpla…- dijo el extraño mientras apuntaba a la gigantesca pantalla.
- Estas loco… ¡hasta ahora no me has dicho nada! - replico el infante enfadado.
- ¿Niño… sabes cual es la peor maldición de todas?… - Pregunto Extraño, mientras miraba fijamente los ojos de Niño.
- No… ¿Cual es? - Pregunto el dicipulo, cambiando su enojo por una absoluta curiosidad…
- El tener el poder de cambiar la película por el final que tu quieras… pero no deber hacerlo… ¿Porque?… ahí mucha gente que resultaría desilusionada si no ve el final que corresponde… - Dijo extraño demostrando tristeza por primera vez, en presencia de pupilo.
- ¿Por qué no cambias el final de todas formas, eso te haría feliz no? – Pregunto intrigado el Niño.
- Porque el final que me gusta, es solo el final que quiero yo… no me queda mas que quedarme de brazos cruzados a rogar que ocurra… seria muy egoísta al imponer mi final a los demás… - dijo el extraño tratando de disfrutar de los últimos segundos de la película.
- Entonces si no quieres cambiarlo a la fuerza y sabes que este no cambiara por si solo… ¿Por qué sigues mirando la película? – trato de razonar el joven inquieto por la curiosidad.
- Simplemente porque tengo la esperanza de que algún día, el final será… mi final, no importa lo que este escrito… - Dijo el extraño mirando hacia el cielo, con sus ojos ardiendo en esperanzas.
El joven, solo trato de comprender aquella conducta… quizás estaba obsesionado, quizás era una determinación y voluntad inquebrantables, pero de lo que estaba seguro es que el extraño, jamás dejaría de ver aquella película hasta que el final fuera el deseado.






Desde allí no paraba de leer, cada uno de estos libros se ambientaba en una época del tiempo, introducía la aventura y luego narraba una situación, al final de la hoja decía algo así: “Si quieres explorar la cueva del tiempo, ve a la página 5; Si quieres salir y buscar refugio en otro lugar, ve a la página 6”; y así cada libro tenía alrededor de 50 finales distintos, donde tu personaje se podía casar, podía ser millonario o hasta morir, al final eran tus decisiones las que definían tu destino, para mí era lo máximo. Y se me acabaron los libros… y busqué más de ese tipo y no encontré y luego intenté crear los propios pero nunca los terminaba, y luego busqué si había algo así en Internet. Algo que me permitiera elegir mi propia historia y lo único que encontré fueron hojas de juegos de rol que yo no entendía para nada. Estaba ya por salir del colegio, había decidido estudiar informática y me dije: “cuando aprenda cómo hacerlo, crearé el software que aún no encuentro”. Pues ya en la Universidad lo primero con lo que me encontré fue que mis compañeros de curso, que recién no estábamos conociendo, me dijeron: “¿quieres jugar rol?”, por más que intentaron explicarme de qué se trataba ese mundo, no lo lograba entender, sin embargo había algo familiar. Fue una gran sorpresa cuando descubrí las mismas hojas de personaje que encontré en mi búsqueda por Internet, aquellas que no entendía, y allí me di cuenta, que lo que yo quería crear era un software para jugar rol en línea, y efectivamente aún no había.